sábado, 17 de julio de 2010

La intranquilidad del deber cumplido

Dichoso aquel que una mañana
de repente
se aparta del camino que anduvo cada día
durante muchos años hasta el inapelable
distrito del deber.

¿Qué lo hizo abdicar:
la misma inoperancia de la inercia,
el tedio repetido como una despiadada
devastación, la enmohecida
distancia entre los majaderos y sus cárceles?
¿Eligió sin querer lo menos
predecible, es decir, lo más justo?

Dichoso aquel que un día desanduvo la vida
hasta alcanzar la paz de lo no aconsejable. 


Jose Manuel Caballero Bonald


En ello andamos...

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